Durante los años 2000 y principios de la década de 2010, BlackBerry fue sinónimo de productividad, seguridad y estatus corporativo. Sus teclados físicos, su sistema de mensajería propio (BBM) y su robustez técnica la convirtieron en una marca icónica. Sin embargo, la transición global hacia smartphones con pantalla táctil y sistemas operativos más versátiles marcó un declive que, para muchos, parecía definitivo.
En 2022, la compañía anunció que dejaría de dar soporte a los sistemas BlackBerry OS y BlackBerry 10, lo que provocó el apagado de funciones críticas como llamadas, SMS y datos en dispositivos muy antiguos. Esto generó confusión y una ola de titulares que hablaban de “la muerte de BlackBerry”. Pero la realidad es más matizada.
En 2025, los modelos con Android —como los BlackBerry KEYone, Key2 o Motion— siguen funcionando sin inconvenientes, ya que dependen de la infraestructura de Google y no del antiguo sistema de BlackBerry. Estos equipos continúan siendo utilizables para llamadas, WhatsApp, redes sociales y navegación web, aunque sus actualizaciones de seguridad ya no son frecuentes.
En contraste, los modelos que dependían del sistema operativo propio de BlackBerry enfrentan un escenario diferente. Si bien algunos aún pueden encender y ejecutar funciones básicas, varios servicios esenciales dejaron de operar: la conexión a servidores antiguos ya no está disponible y muchas aplicaciones dejaron de funcionar por incompatibilidad o falta de soporte.
A pesar de esto, los BlackBerry clásicos mantienen un fuerte valor emocional y coleccionista. Muchos usuarios siguen buscándolos por nostalgia, por su teclado físico o como objetos de diseño tecnológico. Incluso existe un mercado limitado de restauración de equipos icónicos como el Bold, el Curve o el Torch.
En definitiva, BlackBerry no está “muerto”, pero sí transformado. Los modelos modernos basados en Android continúan activos, funcionales y utilizables en 2025. Los clásicos, en cambio, persisten más como piezas de colección que como dispositivos del día a día.